
EL fin
de semana pasado tuve la oportunidad de ir con mi hijo a NASA en Houston. Fue
una experiencia muy divertida, a pesar de no haber dormido mucho esa noche… el
piso no es mi mejor amigo. Ya me acostumbre a mi cómoda cama y mi silenciosa habitación.
Al menos silenciosa para mi, apuesto que mi esposa tiene una experiencia muy
distinta gracias a mis ronquidos.
Yo
sabía que ser un astronauta es un reto grande pero no tenía idea que había tanta preparación escolar para ser
uno. Estos personajes necesitan varios títulos y doctorados en diferentes áreas
y luego aplicar para ver SI pueden elegirlos para ser astronautas, mas la
preparación detrás del telón para enviar a estos seres valientes a hacer algo
que les puede costar la vida.
Esa
parte fue la me llamo la atención, la pasión, el deseo de lograr algo, de
conocer más, de obtener más para que nuestras generaciones futuras tengan
acceso a información más actualizada y correcta, para que cumplan sus propios
deseos, estar en el espacio, poder ver, experimentar y sentir lo que no muchos
seres humanos ni siquiera sus propios colegas podrán experimentar. Que chévere!!!
Puedo imaginarme el día en que a un “loco” (perdón no tuve tiempo de buscar más
información en Google… méteme preso!! jajaja) se le ocurrió “mmm quiero salir
de este planeta y ver que mas hay allá afuera”. Estoy seguro que su idea y
creencia no fue muy popular, pero su reto era mayor que tener gente que le
gustara su idea o por lo menos si era algo que se podría lograr. Una vez que la
NASA se estableció y perdieron trágicamente su primer grupo de astronautas,
ellos pudieron haber cerrado el programa antes de continuar arriesgando otras
vidas pero sorprendente no fue así. No solo continúan teniendo misiones
espaciales pero más gente continúa convirtiéndose en astronautas y arriesgando
sus vidas por una razón solamente, ellos creen que su esfuerzo y estudios harán
una diferencia.
Eso es
admirable, y me hizo pensar. En que yo soy así de apasionado? Apasionado
suficientemente que no me dé temor a fallar, que me haga perder el temor de
arriesgarlo todo? Tuve que buscar en mi interior y encontré algunas respuestas.
Una de ellas en 1 Pedro 4: 8 – 10. Todos tenemos talentos y dones dados por
Dios; fueron dados para que otros se beneficien de ellos y para ser utilizados con amor ferviente el uno por el
otro. El reinado de Dios en nuestras vidas es algo por qué estar apasionado.
Después de todo, los planetas, las estrellas, el sistema solar y las galaxias
fueron hechas por El y todo tendrá un fin algún día pero Su reino será por
siempre.
Dios a
puesto algo en mi corazón y necesito que todos aquellos que creen en la oración
que por favor oren por mí y mi familia para que nos guie, nos de pasión y
valentía para cumplir los sueños que El nos ha dado.
A lo
mejor tú no conoces cuál es tu “don” o pasión
pero una cosa es segura, que tu vida es un regalo del Dios de amor.
Déjame preguntarte… Que estás haciendo con la vida que El te ha dado? Su
palabra dice que cada uno de nosotros daremos cuentas de nuestras acciones a Dios. Que le vas a decir cuando te
pregunte, que has hecho con lo que te he dado? Quiero hacerte un reto, invierte
tu vida en algo que permanecerá por siempre; te prometo que no te arrepentirás.
Hasta
la próxima semana… Feliz día del amor y la amistad a todos!

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